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Respetar la digestión ¿Mito o realidad?

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By Pisamonas 19 de agosto de 2015 Deje un comentario Ir a los comentarios

 

 

Seguro que todos en algún momento de nuestra infancia, hemos pensado que lo de no poder bañarse después de comer y tener que esperar, ni más ni menos que 2 horas en el mejor de los casos, era una simple excusa para que los mayores pudieran dormir la siesta.

Hoy vamos a contarte que el llamado corte de digestión, no es un mito sino una realidad!
Es necesario respetar el proceso de la digestión, por mucho que a los peques de la casa les parezca una tortura.

Cuando terminamos de comer la mayoría de la sangre de nuestro cuerpo, se desplaza hacía el estómago para hacer la digestión. ¿Qué ocurre si nos metemos en el agua fría? Ni más ni menos que un cambio brusco de temperatura corporal, por lo que la sangre que estaba “trabajando” en nuestro estómago se desplaza hacia la piel para equilibrar esa diferencia de temperatura. Y es entonces, cuando la digestión se para o se corta por el déficit de circulación sanguínea.

Pero esto no solo puede pasar por bañarse, sino que todo lo que provoque un cambio brusco de temperatura puede desencadenarlo, como por ejemplo estar haciendo deporte o jugando al sol, y beber agua muy fría.

Los síntomas que se pueden tener son dolor de estómago, mareos, vómitos, calambres o escalofríos entre otros, y no a todo el mundo le afecta por igual. Por lo que los expertos recomiendan que después de comer se esperen de 1 hora y media a 2 horas hasta bañarse.
Y, como segunda medida, no zambullirse en el agua de repente, sino mojarse poco a poco, primero los pies, las muñecas y la nuca.

En resumen, y tanto para los mayores como para los pequeños:

  • Evitar los cambios de temperatura corporal.
  • Respetar un periodo de unas 2 horas antes de sumergirse en el agua, especialmente después de una comida copiosa.
  • No beber líquidos muy fríos después de haber realizado ejercicio intenso.


Solo son 2 horas al día! En las que podemos aprovechar para descansar, leer un rato, ver una película y refugiarnos de las horas más fuertes del sol.

Explícaselo a tus niños, y aunque aproveches para dormir algo de siesta… nada tiene que ver, mejor respetar la digestión.

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